Subvención de 1000 € para la instalación de un punto de recarga

Al igual que sucedía en el Plan MOVELE anterior, el nuevo MOVEA sigue exigiendo a los concesionarios que instalen un punto de recarga a los compradores de vehículos eléctricos, cubriendo un presupuesto de hasta 1.000 euros. El cliente, eso sí, ha de tener plaza de aparcamiento, ya sea en un garaje privado o comunitario, para poder beneficiarse. Si no dispusiera de plaza, o ya tuviera un punto de carga operativo, podría cambiar el poste por dinero, una alternativa que ofrecen la mayoría de fabricantes que comercializan coches eléctricos.

El proceso de recarga de un vehículo con baterías puede llevarse a cabo tanto en casa como en la calle. En el domicilio, se puede enchufar el coche directamente a la pared, aunque esta opción es la más lenta, por la menor potencia del terminal (2,3 kw; 230 voltios por 10 amperios), y no será raro que salten los plomos de la vivienda con cierta frecuencia. Para reducir los tiempos de recarga se puede optar por un Wallbox o cargador especial, que ofrecen tanto empresas especializadas como los propios fabricantes de coches. Tiene un coste medio de entre 800 y 1.200 euros, por lo que las ayudas del MOVEA harán que salga gratis o que tenga un coste mínimo, y permite elevar la potencia de carga (de 2,3 a 3,6 kw; soporta hasta 16 amperios), reducir el tiempo de espera y garantizar una conexión más estable.

Se consigue la instalación de un punto de recarga sin coste al cliente