La biomasa se abre camino en nuestro país.

Del conjunto de las energías renovables afectadas por la moratoria decretada por el Gobierno, la biomasa es una de las que mejor resiste.

El Observatorio Nacional de Calderas de la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa confirma el crecimiento tanto del consumo (de 175.000 toneladas en 2012 a 380.000 en 2013), como de la producción, que ha pasado de 225.000 toneladas en 2012 a 350.000 toneladas de pellets el pasado año. (Los pellets son pedazos de materia vegetal comprimida utilizada como combustible).

 

Hay que distinguir entre la biomasa eléctrica, destinada a la generación de luz, y la biomasa térmica, aquella que sirve para que hogares y empresas sustituyan sus viejas calderas de gas por otras de biomasa.

En el caso de la biomasa eléctrica, la regulación sí ha afectado negativamente a su producción, sin embargo en caso de la térmica se está produciendo un crecimiento de en torno a un 20-30% anual.

¿Por qué se ha producido este crecimiento?

Desde Grupo MYA os explicamos los principales motivos por los que la biomasa se está abriendo camino en los hogares españoles.

-En primer lugar por el ahorro: los costes de combustible en una caldera de biomasa son del orden de la mitad que el gas o el gas-oil, por kWh producido y en los próximos veinte años podría suministrar un octavo del presupuesto energético mundial.

-Se evita la dependencia energética del exterior: El combustible necesario para producir energía puede producirse en nuestro país a diferencia del gas-oil que tenemos que importar ,fundamentalmente desde Rusia y que puede variar de precio ante decisiones de reducción de producción o ante crisis políticas como la actual de Ucrania.

-Es una energía limpia y menos contaminante: se reducen la emisiones de dióxido de carbono y se ayuda a la prevención de incendios.

-Las calderas resultan mucho más modernas y eficientes incorporando: limpieza automática de cenizas, alimentación automática de combustible y medidas de seguridad contra retroceso de la combustión.

 

Hemos de decir, por tanto ,que la adquisición de una caldera de biomasa es una muy inteligente inversión que no sólo favorece tener una menor dependencia exterior y un mayor cuidado del medio ambiente sino que permite unos ahorros muy considerables que podemos ver en la siguiente tabla

biomasa

 

Como veis, la inversión estaría recuperada a partir del segundo año y a partir de ahí el ahorro se iría multiplicando en función del tiempo.

¡Cuánto antes realicemos el cambio, antes comenzaremos a ahorrar!

¿Queréis que os ayudemos a ahorrar?